Archive for the ‘Programas’ Category

Locos por la fama

Monday, May 7th, 2007

¿Quién no ha querido tener su minuto de gloria en televisión?
Pues si eres de los que lo han pensado, tienes ahora tu oportunidad, ya que la cadena pública prevé estrenar a finales de mayo o principios de junio este concurso de prime time, producido por Boomerang (Cambio radical, En antena, El diario de Patricia), en el que artistas amateurs se someterán al dictamen de un jurado. Este programa viene ser, nada más que, una adaptación al castellano (como siempre, vamos por detrás de EEUU) del exitoso The Gong Show. En éste se valoraba la intervención de los participantes, otorgando puntos canjeables por dinero si gustaban, o interrumpiendo su actuación con un fuerte “gong” cuando eran eliminados.

Parece que La Primera tienes ganas de inaugurar su temporada veraniega con este concurso/reality que será presentado por la siempre ocurrente Paz Padilla, rescatada por la publica como cada verano (acordaos de ese programa de las parejas de recién casados) para dar quizás un aire fresco y divertido al formato.

Nos parece interesante que este programa se presente como una posibilidad para gente con habilidades especiales que quieran darse a conocer. Aunque lo que realmente consideramos es que podrá convertirse en un escaparate para crear aun más personajillos mediáticos.

Híbrido entre El semáforo y ¿Qué apostamos? creemos que intentan rescatar lo mejor de antiguos programas que en su momento le dieron alegrías de audiencia a la cadena para agradar a niños y mayores con diversión y entretenimiento. Aun así pensamos que este lanzamiento es una apuesta arriesgada porque a estas alturas el publico está un poco cansado de ver tantos realitys y concursos que buscan dar espectáculo.
Y además, si alguien puede y debe permitírselo es La Primera: a fin de cuentas es la televisión de todos.

Lejos de una educación sentimental

Friday, April 20th, 2007

Corrían los ochenta cuando se instalaron en Televisión Española los culebrones latinoamericanos, versión televisiva (sustitutiva) del serial radiofónico: Cristal, La dama de rosa, Esmeralda, Topacio… En definitiva, piedras preciosas. Con alguna honrosa excepción, como la colombiana Betty la fea (la original), el culebrón tiene poca ciencia: es simple cuestión de fe. Resulta obligatorio un cortejo de arquetipos sin fisuras: la criada confidente y sabelotodo de la casa, cuando no madre oculta y doliente tal que una Macarena; los malísimos sin perdón poniendo caras; los beatíficos novios o adúlteros o lo que sea, decentes hasta la médula, que caen (queriendo sin querer) en el pecado de la carne, venial porque es pecado de amor. Desde luego, no hay amores imposibles, pero sí final feliz impepinable (léase boda) y milagros por doquier: toda protagonista que se precie se embaraza a la primera; los niños sobreviven a toda adversidad (¿ignoran los guionistas la tasa de mortalidad infantil en América Latina?); el que mal obra recibe su justo castigo; como es lógico, triunfa siempre la bondad sobre la infamia; los pobres son mucho más felices que los millonarios, dónde va a parar, pues los ricos también lloran y encima se enamoran de los menesterosos: ya se sabe, el amor todo lo puede y además “yo no entiendo esas cosas de las clases sociales, yo sólo sé que me quieres como te quiero yo. Vámonos donde nadie nos juzgue, donde nadie nos diga que hacemos mal”, que cantaba María Jiménez en aquel sinvivir. Tal cual.

La Primera programa desde tiempos remotos su telenovela diaria a las cinco en punto de la tarde (“¡Que no quiero verla!”, Lorca dixit) y la actual se llama La viuda de blanco. Justo antes se emite otra de producción nacional, que merece artículo aparte, por sus presupuestos bien distintos y por su calidad, a años luz de las habituales. La que nos ocupa se ajusta a los tópicos (todos) y añade otros de cosecha propia: una asesina inocente, una suegra malísima, un vampiro que asusta pero es bueno en el fondo de su corazón. Ver para creer.

Ya en 1942, la investigadora alemana Herta Herzog identificó varias gratificaciones obtenidas por las amas de casa en el consumo de radionovelas: liberación emocional, búsqueda de ilusiones, consejo para enfrentar problemas cotidianos. Tal vez puedan hallarse aquí algunas claves del amplio seguimiento del serial romántico, pero cuesta justificarlo. Lejos de buenas adaptaciones como Fortunata y Jacinta, lejos de reflejar la complejidad de la familia contemporánea, lejos en fin de Flaubert y La educación sentimental, directamente en las antípodas, la telenovela viene a ser como un primer cuaderno de palotes para el niño de Educación Infantil (primer ciclo), es decir, didáctica de bajura. Luego, cuando la criatura crece, hay que ponerle ejercicios más difíciles, como copiar cien veces en renglones perfectos: “El amor es mentira, casi” o “No escribirás en vano la palabra amor”. Mientras tanto, esto es lo que hay: sobremesa de dormir, morir, tal vez soñar… Cuando mejor sería solamente vivir.

Gente Inadecuada

Thursday, April 12th, 2007

Parece que los niños no deberían ver la tele, excepto bajo la atenta vigilancia parental, y la causa es clara: el Código de Autorregulación no ha servido para mejorar la oferta televisiva. Desde luego hay que pensárselo dos veces antes de encender el televisor (precaución, amigo espectador, la señal es peligrosa). Ni siquiera nos podemos refugiar en TVE1; tal vez sí en La 2, esa acogedora guardería para menores y minorías. Por la tarde, son muchos los programas que se saltan a la torera este código y se dedican a emitir programas claramente inadecuados y borrosos (horrorosos) para la limpia mirada infantil (acuérdate de tus niños, que te dicen con cariño). Y ahí esta La Primera que, si bien no se ha apuntado aún a la moda tan dañina del polígrafo, sí emite Gente, un programa que no aporta nada bueno: por un lado, los sucesos y por otro los famosos, un contenido poco recomendable incluso para los adultos.

¿Será que su relevante valor social o informativo es incalculable y nosotros, los televidentes, bajitos y no tan bajitos, somos incapaces de profundizar en su legado educativo? ¿O será que las mentes programadoras y pedagógicas están ya prejubiladas o en huelga neuronal o acaso se anexionan al común tráfico de influencias? Creemos que la causa por la que se emite cada tarde este programa de ocaso y tragedia puede ser la espectacularización, la búsqueda del morbo y el sensacionalismo que tanto venden hoy en día. Seguro que nuestros niños, futuro del mundo nuestro, aprenderán de forma intensiva y, cómo no, gratuita, la realidad del ser humano, sus extremas complejidades y su habilidad para resolver conflictos: A la cama no te irás sin saber una cosa más.

No entendemos para qué se ha creado el Código (que debiera enarbolarse como una exigencia moral, imprescindible), pues, aunque pretende beneficiar al espectador y proteger la formación de nuestras criaturas, éste se decanta por las cadenas que más lo incumplen, regalando audiencia a cadenas como Tele 5 y Antena 3 que prefieren programar en su parrilla la llamada “telebasura”. En fin, la telépublica tiene su bote salvavidas en La 2, cuyos directivos son los únicos que se han leído el Código y sus principios: Con el telemando no corras mucho, papá.

Utopía en minúscula

Monday, April 9th, 2007

ZapateroTal vez el sueño de toda persona corriente sea tener enfrente al que gobierna su país y reclamarle justicia, carencias o inquietudes; exigirle el firme cumplimiento de sus promesas; decirle a la cara señor presidente, tengo una pregunta para usted. La Primera ha querido realizar lo irrealizable y ha adaptado este formato de la cadena gala TF1, para que cien ciudadanos seleccionados (sobraron, sólo pudieron intervenir cuarenta y dos) pregunten libremente a sus máximos jerifaltes, moderados todos por Lorenzo Milá, ese periodista galán de nuestra teleparticular. Desde TVE1 se ha dicho que no hay plantillas ni temario, sino incertidumbre frente a lo previsible y un asomo de primavera libertaria o prohibido prohibir, tal que un Mayo francés importado para la ocasión.

Lorenzo MiláInaugurando la cosa, estuvo José Luis Rodríguez Zapatero, presidente en minúscula, como un Bambi de juvenil talante que, al mirarse en el espejo de la gente, se descubre una arruga prematura y oscila entre el mitin moderado, la sonrisa electoral y el gesto adusto de estadista incipiente. Expuesto a cien almas, focos y filtros, emboscado en azul y rojo desleído (o sea, neoliberalchispasociata), estaba el gobernante imprevisto, acosado sin tregua por la oposición, los medios contrarios, la crispación-conspiración, cuando no por el simple disparate devenido dogma de fe para radioyentes, beatosdelmundo y tertulianos. Ahora ante el público, acaso se debatía entre mantenerse fiel al ideario socialdemócrata que pretende liderar o acatar la orden de su mando superior o Sistema (en mayúscula). De hecho, a ratos se perdió en sí mismo, tuteo incluido, y no supo rematar, entre otras, la difícil pregunta antimonarquía. En fin, lo hemos visto (y no visto) fiel a su discurso –qué empacho de logros y datos- y optimista hasta el delirio -80 céntimos un café, dijo; conclusión: el presi desayuna en la Facultad-. Se presentó cercano, pero borroso de tan lejos, ave migratoria, sesentayocho irrecuperable.

RajoyEn el próximo programa, Mariano Rajoy, líder del PP, se enfrentará a la ciudadanía, esta vez sin banderas ni olé manifestante, sin Acebes ni Zaplana. La continuidad de su emisión -extendida a otros dirigentes y ámbitos no necesariamente políticos- depende de los índices de audiencia (de entrada arrasó: media de seis millones de telespectadores). De modo que si se cae de la parrilla, habrá que echarse a las barricadas, en plan piquete informativo y guerrilla publicitaria; convocaremos huelga general y su consiguiente manifestación sabatina -la calle al fin al abordaje de los medios-, o bien apelaremos al juicio de la pública, que nos debe esta apuesta democrática, este simulacro de realismo mágico venido a menos pero necesario. Ahora que hemos perdido la inocencia (Bambi era sólo un cuento y un dibujo animado de la Disney), se supone que nos ponen, a la altura de la mano, el cielo y la utopía rasante: ahora que ya apenas creemos en la eternidad y el cambio verdadero.

España volverá a dar la nota

Friday, March 9th, 2007

Desde que llegaste sólo vivo cantando (hey). Por eso las telepúblicas europeas montan cada primavera su sarao festivalero. Y ahí está La Primera de nuestras entrañas (dile que la quiero, que siempre soy sincero), en prime time, que inasequible al desaliento lleva semanas emitiendo Misión Eurovisión con el fin último (y primero) de tener dignos representantes patrios en el Festival de la Canción. Pues sí, lo ha conseguido, y del miniconcurso mininacional ha salido Nash, cuatro chavales supuestamente guaposNash que lucen una estética recién salida del armario, cantan lo justito y nos recuerdan esa incuestionable verdad y alimento primario: I love you mi vida, que viene a ser la versión políglota y súper rebajada de eres tú como el fuego de mi hoguera.

Antaño, el país entero se reunía con la gran familia europea (canta y sé feliz) en torno al televisor para jalear o lamentar los éxitos y los fracasos de nuestra gran potencia cantora: Massiel, Salomé, Julio Iglesias 1970Julio Iglesias, Raphael, Peret, Karina, Mocedades…, qué tiempos aquellos de bailar pegados. Después, como estrenamos democracia y estábamos en plena movida, ya nos empezó a aburrir aquel coro de gallos en lenguas vernáculas, con el que volvimos a reconciliarnos en 2002 de la mano de Operación Triunfo y Rosa de España, que nos sumió en tal éxtasis celebratorio que luego tuvimos que pedir una aspirina y un Bloody Mary, por favor.Rosa 2002

Hoy, este festival o concurso o lo que sea no aporta ya nada a la música contemporánea, se marea en sus propios lugares comunes, ha adoptado el inglés como idioma pegamento y parece que la puesta en escena adquiere protagonismo para conseguir los douze points (que le pregunten si no al grupo Lordi).

Por todo esto, y aunque sea sólo por el orgullo nacional, muchos te ruegan lo siguiente: Lady Lady TVE, ya que seguimos participando en esta misión, por favor, compitamos para ganar e intentemos subir al podio, por lo menos de vez en cuando.

A José Mª García le sacan la roja

Sunday, March 4th, 2007

¿Quién le iba a decir al periodista José Mª García que, desde el banquillo, también se podía ganar el partido? Está claro que ha ganado. Todo el mundo ha visto y oído por otras vías sus declaraciones en el programa censurado de Quintero. La polémica entrevista que debió ser emitida le ha dado al final más quebraderos de cabeza a Televisión Española. Desde luego no fue la mejor decisión, pues, qué ironía: al final nadie se la perdió.

Las razones que han llevado a la cadena a no emitir la entrevista completa no las conocemos más que por las escuetas declaraciones oficiales, pero podemos aventurar que TVE 1 no ha querido servir como plataforma para atacar al Gobierno anterior de Aznar, a la oposición actual y a diversos poderes políticos y mediáticos que eran entonces afines al PP. Han preferido cubrirse las espaldas ante posibles críticas y querellas en el crispado panorama político que en el día de hoy es un puchero hirviendo. Quintero ha manifestado su profundo desacuerdo con una decisión que vulnera el derecho a la libre expresión, según entiende, pero acatándola, según fiel servidor.

Ahora bien, ¿debe una TV pública aceptar todo en nombre de la sacrosanta libertad de expresión? ¿O ésta debe limitarse cuando se sobrepasan los márgenes del código deontológico de la información? Más inquietante todavía es preguntarse si la línea habitual de TVE es suprimir de sus contenidos los insultos y ataques personales, porque en el mismo programa Jiménez Losantos o Pedro J. Ramírez han acusado a otros pájaros de plumaje izquierdo. Tal vez subyacen silenciosas razones de signo político. Nos damos cuenta de que han intentado marcarnos un gol y qué pena: se fue por la escuadra. Parece inadmisible un arbitraje con tarjeta roja, pues los cantos al goleador demuestran el abucheo al contrario. La Española (cuando besa…, etcétera) ha perdido este partido.

 

El Telediario: Suspiros de España

Monday, February 26th, 2007

Nada, que no. No levantan vuelo los informativos de La Primera, a pesar del fichaje de Fran Llorente para dirigirlos cuando triunfó el PSOE en aquel explosivo 2004; un joven que venía cargado de prestigio y premios por su labor al frente de La 2 Noticias. Enseguida le catalogaron como alumno empollón de instituto, por las pintas, y de filomarxista, por su talante antiglobalización.

Ana Blanco y Jesus AlvarezSobre tierra baldía durante casi tres años, Llorente siembra las noticias de política y sucesos, de deporte plural y más breve que otras cadenas; arroja por doquier granos de cultura progre y suave ecologismo. Nunca los telediarios parecieron tan democráticos como ahora (parecer, aunque sinónimo de ser, no significa lo mismo). Para narrar la ficticia inmediatez en directo, Llorente ofrece caras verdaderas: la imperturbable seriedad de Ana Blanco, la veteranía de Jesús Álvarez o María Escario o la guapura Clooney de David Cantero despejando borrascas del fin de semana. Pero no. Ni siquiera Lorenzo Milá, que pasó de presentar el informativo de los cachalotes en La 2, enfundado en camisa a cuadros o jersey cuello vuelto, a batirse en duelo con el reinado de Antena 3 con Matías Prats el heredero, criado en casa pero tránsfuga, ING mediante. Milá ha ido ganando canas y perdiendo suspiros, restándose sonrisas y gestos, Lorenzo Milay se ha ido aficionando al traje con corbata, más acorde con la nocturnidad ejecutiva del Telediario 2. Sin embargo, el olímpico Matías siempre le gana.

No sabemos si es que nuestra telepública sigue cosechando el descrédito que plantó Alfredo Urdaci en tiempos del Gobierno Aznar. O es que ya sólo tenemos fe en el hombre del tiempo, sobre todo en los cielos parcialmente nubosos o en las precipitaciones de intensidad moderada sobre el pirulí de Televisión Española.

 

Presentación del Blog

Friday, February 23rd, 2007

En este blog hablaremos sobre la cadena de TV. Analizaremos noticias y comentaremos los programas. Somos seis alumnos de la Universidad de Málaga que estudiamos 3º de Comunicación Audiovisual.